Tendencias RRHH 2026: las prioridades que transformarán la gestión del talento
- Lara AI team
- 29 dic 2025
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 30 dic 2025

Llegó el momento de mirar hacia adelante: el 2026 está a la vuelta de la esquina y toca revisar cuáles son las tendencias RRHH que marcarán la pauta, los sí y los no en gestión de talento.
¿Será este el año en que la Inteligencia Artificial finalmente se integre de forma completa en HR? ¿Qué criterio pesará más al planificar la fuerza laboral? ¿Cómo evolucionarán los ecosistemas de trabajo? Estas y otras nuevas tendencias de Recursos Humanos son las que transformarán el modo en el que se atrae, desarrolla, gestiona y retiene talento en las empresas.
Hoy le echamos un vistazo a lo que será el 2026 en Recursos Humanos.
1. Integración avanzada de IA en RRHH con enfoque humano y ético
En 2026 la conversación ya no será sobre si la Inteligencia Artificial debe usarse o no en Recursos Humanos, sino sobre cómo integrarla de manera responsable y estratégica, manteniendo a las personas en el centro.
Porque las estadísticas revelan que, en menor o en mayor medida, esta tecnología ya está en los lugares de trabajo. Según una investigación de SHRM, en 2025 el 43% de las organizaciones aprovecharon la IA de alguna manera en las tareas de HR.
Entonces, la prioridad con respecto a la IA en RRHH será hacer un uso responsable de esta tecnología y entender qué es lo que realmente puede ofrecer para aumentar la productividad y la eficiencia, ahorrar costos y tomar decisiones más inteligentes para la fuerza laboral.
Porque al final no se trata de integrar la Inteligencia Artificial en el ecosistema tecnológico de HR porque todo el mundo lo hace, sino de buscar soluciones que ayuden al área de personas a comprender contextos, anticipar necesidades y ofrecer respuestas rápidas, precisas y empáticas.
Ahí es cuando la IA empieza a formar parte del día a día del equipo de RRHH como un aliado inteligente que escucha, interpreta y acompaña tanto al colaborador como al departamento.
2. Hiperpersonalización de la experiencia del empleado
Aunque hay quienes dicen que la rotación de empleados ya no es la que era hace dos o tres años, que el mercado se estabilizó y la demanda y la oferta están en equilibrio, lo cierto es que las empresas siguen compitiendo por los mejores talentos, porque es gracias a estos que pueden seguir creciendo y prosperar.
Ahora bien, existen múltiples formas de atraer a los mejores, sin embargo, hay un único camino para que aquellos que se acercan a una empresa se queden por más tiempo: experiencia y compromiso.
Hoy, la experiencia del empleado es un indicador claro de salud organizacional, es también una ventaja competitiva y un diferenciador clave en términos de employer branding. Es decir que de alguna manera la estrategia de employee experience hace que todo el ciclo sea exitoso: atraer, desarrollar, comprometer, retener.
Desde hace años esta estrategia es una de las tendencias de Recursos Humanos que no pueden faltar dentro de los listados, pero ¿qué hay de nuevo? Las grandes consultoras coinciden en un punto: los colaboradores ya no quieren programas estándar, quieren vivencias adaptadas a su realidad, su contexto y su etapa dentro de la organización.
En este sentido, HR debe responder con un nivel de personalización mayor y pasar de iniciativas genéricas a experiencias diseñadas para cada persona, como por ejemplo:
Comunicaciones segmentadas según rol, sede, seniority o modalidad de trabajo.
Onboarding dinámicos que se ajustan al tipo de puesto y al ritmo del colaborador.
Seguimiento continuo del estado emocional, la carga de trabajo y las necesidades de apoyo.
Beneficios flexibles según etapa de vida.
Mediciones de experiencia que se adaptan al journey de cada área o equipo.
3. Planificación de la fuerza laboral basada en habilidades
La brecha de habilidades continúa creciendo, las tecnologías avanzan más veloz de lo esperado y la demanda de capacidades críticas se vuelve tan dinámica que planificar a cinco años con modelos tradicionales resulta impracticable.
Frente a esto surge la necesidad de saber qué habilidades tiene la organización hoy, cuáles necesita para cumplir sus objetivos y cómo puede adquirirlas, desarrollarlas o redistribuirlas con agilidad.
Esta transición hacia una fuerza laboral basada en skills implica varios cambios:
De puestos a capacidades: las empresas empiezan a mapear habilidades esenciales y reorganizan sus equipos en función de esas capacidades. El foco ya no está tanto en “qué rol ocupas”, sino en “qué puedes aportar al negocio”.
Upskilling y reskilling continuo: con ciclos de vida de habilidades cada vez más cortos, la inversión en aprendizaje continuo pasa a ser una estrategia de supervivencia. Los colaboradores necesitan actualizarse más rápido, y RRHH debe ofrecer rutas de aprendizaje claras, personalizadas y accesibles.
Movilidad interna más ágil: la planificación basada en habilidades promueve la movilidad lateral, proyectos temporales, squads multidisciplinarios y asignaciones flexibles. Las empresas obtienen talento disponible sin salir a contratar y los empleados encuentran nuevas oportunidades sin cambiar de organización.
Datos para anticipar brechas: gracias a modelos predictivos, RRHH puede ver habilidades críticas en los próximos meses y qué áreas están empezando a quedarse atrás. Esto permite decisiones más precisas como: dónde contratar, dónde capacitar y dónde automatizar.
4. Hacia los ecosistemas de trabajo fluidos
Según las tendencias RRHH 2026, el debate entre “presencial, híbrido o remoto” dejará de ser central. Las organizaciones de Latam consolidan el modelo híbrido como base, pero evolucionan hacia algo más amplio: ecosistemas de trabajo fluidos, donde cada persona combina espacios, ritmos y modalidades según las necesidades reales del negocio y del equipo.
El lugar de trabajo deja de ser un punto fijo y se convierte en una red de opciones: oficinas, hogares, coworkings y esquemas flexibles como semanas comprimidas o trabajo por proyectos.
A esta flexibilidad espacial se suma otro cambio estructural que es la aparición de la fuerza laboral fluida. Según las tendencias globales analizadas en consultoras como Gartner, SHRM y ADP, las empresas comenzarán a armar equipos que integren talento full-time, freelancers, proveedores especializados, contratistas y hasta agentes de IA en tareas específicas.
Claro que gestionar este ecosistema exige nuevas competencias para RRHH, desde medir productividad de forma distinta, garantizar coherencia cultural en equipos distribuidos e integrar múltiples tipos de talento, hasta asegurar comunicaciones consistentes sin importar dónde —o cómo— trabaje cada persona.
5. Agilidad organizacional para afrontar los cambios
Es una realidad que los ciclos de cambio en las organizaciones son cada vez más cortos y por eso también más desafiantes. Esto configura otra de las tendencias tendencias de HR de cara al 2026, que es básicamente adoptar la agilidad organizacional como un objetivo clave.
Las empresas ya no pueden permitirse ciclos largos de planificación ni modelos de toma de decisiones que tardan meses en ajustarse. En este punto RRHH será un actor relevante en la construcción de organizaciones capaces de moverse rápido, aprender rápido y corregir rápido.
Esta nueva agilidad implica rediseñar procesos, roles y formas de colaboración, para que la empresa pueda adaptarse con naturalidad a cambios continuos como el uso de nuevas tecnologías, las necesidades del cliente y de los empleados, variaciones del mercado laboral o reestructuraciones.
Por otro lado, la agilidad también exige un liderazgo diferente, más cercano, más transparente y menos vertical. Líderes que tomen decisiones con datos, que sean capaces de habilitar a sus equipos a experimentar y de comunicar con claridad en momentos de incertidumbre.
Así, el rol de RRHH en 2026 será acompañar esta transición, desarrollando habilidades críticas en los líderes y promoviendo estructuras más horizontales que favorezcan una coordinación más rápida entre áreas y equipos.
6. La IA como competencia básica de HR
Hasta hace pocos años, saber de Inteligencia Artificial parecía un conocimiento reservado a perfiles técnicos. En 2026, ese escenario cambia por completo porque la fluidez en IA se convierte en una competencia esencial para cualquier profesional de RRHH, casi al mismo nivel que entender de clima, selección o desarrollo de talento.
Claro que no se trata de saber programar modelos, sino de comprender cómo funcionan, cómo usarlos de forma segura y cómo tomar decisiones más informadas con su soporte.
Podemos corroborar esta como una de las nuevas tendencias de RRHH con los datos del reporte de Lightcast. Según el informe, en 2019 el 61% de las ofertas de empleo que requerían habilidades de IA se encontraban en ocupaciones de TI e informática, mientras que en 2024 el 51% de las ofertas de empleo que requieren habilidades de IA no pertenecen a las ocupaciones de TI e informática.
En Recursos Humanos un 2% de las ofertas de empleo hoy requieren estas habilidades. Aunque puede parecer un porcentaje menor, las estadísticas muestran que la demanda de esta competencia está creciendo un 66% interanual, más rápido que en cualquier otro sector. Dejando en evidencia que cada vez es más relevante que los equipos de HR sepan cómo trabajar y sacarle el máximo provecho a la IA.
Sin embargo, la realidad todavía muestra una brecha, ya que el 35% de los profesionales de RRHH no se sienten completamente preparados para usar la IA en su trabajo diario, según datos de Academy to Innovate HR (AIHR).
Por eso, el camino para adquirir esta competencia requiere de un aprendizaje más práctico, continuo y orientado a la experiencia real. Probar herramientas, experimentar en entornos seguros, entender cómo interpretar recomendaciones de los algoritmos, cuestionar resultados y detectar riesgos éticos debe volverse parte de la rutina en HR.
7. Adiós a la cultura organizacional aspiracional
Durante años, muchas empresas desarrollaron culturas “ideales” cargadas de valores y promesas que rara vez coincidían con lo que realmente vivían los colaboradores. Para HR 2026 esta brecha se vuelve insostenible.
Según Gartner, las organizaciones enfrentan un fenómeno crítico llamado atrofia cultural, una desconexión creciente entre la cultura que se comunica y la que se experimenta en el día a día.
Y el impacto de esta inconsistencia no es menor, desde la caída de la confianza, hasta el descenso del compromiso, la incoherencia entre lo que se dice y lo se hace hace tiene un costo palpable en los equipos.
Mientras que cuando la cultura se integra de forma efectiva en el trabajo cotidiano, el rendimiento de los empleados puede ser significativamente mayor y aumentar hasta un 34%, según Gartner.
Esto obliga a RRHH a dejar atrás la cultura aspiracional, aquella que existe solo en los discursos y presentaciones y avanzar hacia una cultura que se practica en cada interacción, proceso y decisión. En lugar de solo definir valores deseados, es necesario asegurarse de que los líderes los modelen, que los procesos los refuercen y que los empleados los perciban como parte real de su experiencia laboral.
8. El trabajo se redefine en la era humano-máquina
Y para terminar con el listado de tendencias RRHH 2026 debemos hablar de esta nueva era del trabajo que se aproxima, la era humano-máquina. En los entornos laborales ya se empieza a pensar en cómo las personas y los sistemas de IA colaboran, se complementan y se potencian mutuamente.
Así, las organizaciones dejan de preguntarse qué tareas va a reemplazar la tecnología y comienzan a diseñar escenarios concretos de interacción humano–máquina: quién hace qué, cómo se coordinan y qué decisiones requieren sí o sí criterio humano.
RRHH debe anticipar distintos modelos de colaboración, desde IA que ejecuta tareas operativas hasta sistemas que entregan recomendaciones para decisiones complejas. Así como también debe evaluar su impacto en habilidades requeridas, estructuras, roles y dinámicas de equipo. El objetivo es garantizar que la organización esté preparada para las nuevas formas de trabajar.
Esto implica entender qué tareas deben seguir siendo humanas, cuáles pueden ser asistidas por IA, dónde la automatización genera valor y dónde podría no.
Asimismo, requiere preparar a los colaboradores para convivir con agentes inteligentes, por ejemplo, formarlos en pensamiento crítico, toma de decisiones con datos, colaboración con sistemas y supervisión responsable.
Inicia el 2026 con tecnología que en verdad transforme la gestión de talento
A lo largo del artículo vimos que 2026 plantea un salto cualitativo en la gestión del talento, pero todas estas tendencias de RRHH tienen algo en común: no funcionan si se quedan en la teoría. Transformar la gestión de personas requiere herramientas que permitan poner en práctica estas prioridades de forma escalable, segura y 100% centrada en las personas.
Aquí es donde soluciones como Lara AI se vuelven realmente relevantes. Lara no es solo un software más, sino un agente de IA que actúa como integrante virtual del equipo de HR, acompañando tanto a los colaboradores como al área de Personas en tareas clave como:
Escucha continua de empleados y medición de experiencia en tiempo real.
Análisis de People Analytics con insights accionables.
Automatización de consultas frecuentes para liberar tiempo del equipo de RRHH.
Onboarding automatizado y comunicaciones personalizadas según contextos y necesidades.
Integraciones con los canales de comunicación que ya usan tus equipos.
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